Para Guaraní, lo mejor fue volver

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Guaraní Antonio Franco concluyó su torneo regreso a la B Nacional con una nueva derrota, en esta ocasión, por 2 a 1 frente a Instituto de Córdoba. Pese a la caida, el equipo se retiró con aplausos y una certeza en los hinchas franjeados: lo mejor de este semestre fue volver a la segunda categoría del fútbol argentino. Ahora, viene lo más difícil, mantenerse en un lugar que siempre fue esquivo para el conjunto de Villa Sarita.
 
Debieron pasar 28 años para que Guaraní vuelva a la B Nacional y su regreso quedó condicionado a una situación única y excepcional, la de este torneo transición que entregó 10 ascensos. Esta particularidad trastocó los planes lógicos en el proceso de reconstrucción futbolística de la Franja. Muchos pretendieron dar más pasos de lo previsto y aprovechar la contingencia para saltar dos categorías en apenas un semestre. Rápidamente quedó claro que Guaraní no estaba para ese objetivo y que debería centrarse en lo que la lógica le imponía: sumar puntos para el promedio futuro.
 
A lo largo del torneo el equipo dirigido por José María Bianco sumó menos de lo que mereció, en especial de visitante, en donde no logró ni una sola victoria. En muchos partidos, y ante equipos cuyo plantel era claramente de primera, Guaraní estuvo a la altura y jugó de igual a igual. En otros, tuvo desempeños muy flojos que explican su posición en el fondo de la tabla.
 
Esa irregularidad tiene su explicación en el plantel que conformó la dirigencia junto a la gerenciadora. Un plantel sin brillo y numeroso en exceso. Es cierto, es el plantel que Guaraní puede tener según su economía, pero en ese contexto no se justifica traer tantos jugadores que después terminan por no jugar o que no aportan soluciones. Y eso le pasó a la Franja, muchos miles de pesos en sueldos, primas, alquileres, etcétera, miraban los partidos desde la techada mientras en el campo jugaban los mismos que habían lorado el ascenso desde el Argentino A. La experiencia debe servir de lección para el futuro. Es mejor traer poco y bueno, que mucho e intrascendente. Siempre es mejor dejar un lugar en el banco para algún juvenil al que se puede potenciar y valorizar, que ocuparlo con un jugador al que le da lo mismo la camiseta de Guaraní que la de Sportivo Patria, por poner un ejemplo cualquiera.
 
Para colmo, en medio del torneo y con el equipo luchando por hacer pie, Roberto Enriquez, cabeza de la gerenciadora, anunció la imprevista ruptura del acuerdo con Guaraní. El anuncio se produjo poco después de que la misma gerenciadora instalara la idea de mudar el estadio para lograr mayor capacidad, algo que indignó a los hinchas. La decisión de Enriquez no fue oportuna y solo sirvió para generar más inestabilidad en un plantel que requería tranquilidad para seguir creciendo. Es una lástima que la gerenciadora abandone un proyecto que, hasta aquí, era exitoso y que le había permitido a Guaraní recuperar su lugar en la escena nacional.
 
Pasó el regreso para Guaraní. Hay mucho para aprender de cara al largo torneo que se avecina. La responsabilidad, ahora, estará toda en manos de la dirigencia y serán ellos los que deberán demostrar que están a la altura de garantizar la continuidad de la Franja en la categoría. Por lo pronto, todo indica que ya aseguraron la continuidad del técnico Bianco, un tipo trabajador que supo darle una identidad de juego al equipo. Refuerzos, depuración del plantel y sponsors son las consignas del futuro inmediato. Para el 2015, el sueño es mantenerse. Por ahora, está claro que, para Guaraní, lo mejor fue volver.

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