El diputado de la camisa remendada

.
Cuenta la historia que, en tiempos de la revolución, hubo un líder que aportó todas sus riquezas para sostener sus tareas políticas y militares. Tan es así, que era conocido como el general de las botas remendadas, ya que carecía de recursos como para comprarse un par nuevo. Así, en la pobreza, luchó y murió Manuel Belgrano, el general de las botas remendadas, luego de haberlo dado todo.

Cuenta la historia que, en tiempos de la revolución, hubo un líder que entregó hasta su pobreza para construir una sociedad mejor para todos. Tan es así, que debieron remendarle la camisa para poder asumir como diputado provincial, en representación del sufrido pueblo de Misiones. Así, en la pobreza, luchó y murió Juan Figueredo, el diputado de la camisa remendada, luego de haberlo dado todo.

Juan nació un 28 de marzo de 1939, en Campo Viera. Nació entre la exhuberancia del monte y la pobreza de su gente. Vivió una vida heroica y es un prócer, un martir, una utopía latente.

Siguió el magisterio y se hizo maestro, para enseñarles a los que nada tienen el valor de tener el conocimiento sobre su propia existencia y sobre la justicia de sus luchas y sus reclamos. Fue creador y director de colegios, pero pronto se transformó en un guía para muchos de los jóvenes que, en aquellos años 70, se acercaron apasionados hacia la participación política y la militancia social.

Así, como un maestro, lo recuerdan, también, sus compañeros de la Facultad de Humanidades, en donde cursó algunas materias de la licenciatura en Letras.

Pero su tiempo y su dedicación estaban en otro lado, en la militancia activa y comprometida. Apoyó decidido al movimiento agrario y rebelde de la provincia, que constituyó el MAM, el Movimiento Agrario de Misiones, en donde estrechó amistad con Pedro Peczak. Juan fue designado como delegado electoral de la Juventud Peronista, Regional IV, desde donde organizó las fuerzas juveniles.

En 1975 integró el partido Auténtico, que pretendió llamarse Partido Peronista Auténtico, pero que fue vetado por el Frejuli. Juan denunciaba lo que era la burocratización del partido y se cercanía con el nefasto ministro de Bienestar Social, José López Rega. En las elecciones a diputados de aquel año, Juan Figueredo fue electo diputado por el pueblo de Misiones. Cuentan quienes lo acompañaban por aquel entonces, que para el día de su asunción fue necesario remendarle la camisa. Y así juró.

Desde la cámara, luchó por los que menos tienen, pero el tiempo era escaso, la guillotina de la dictadura ya se había arrojado sobre nuestro pueblo. El 24 de marzo de 1976, un golpe cívico-religioso-militar terminó con la democracia e inició una matanza atroz y terrible. La caza humana se centró en los inteligentes, los más solidarios y los más militantes. Y así, Juan, se convirtió en un blanco para el enemigo.

El 31 de diciembre del año 1976, fue detenido en inmediaciones del secadero de te "Rioalto", en el kilómetro 33 de Campo Viera. Un grupo de tareas, que dependía de inteligencia y que se movilizaba en un Falcon amarillo, se lo llevaron. Desde entonces, permanece desaparecido… ahora, a tantos años de aquel oprobio, Juan renace, es un aparecido, que con su camisa remendada nos dice, ¡no nos han vencido, no nos han vencido!

0 comentarios:

Publicar un comentario