Torneo Federal: Tokio fluye en la cancha

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Luego de su quinta victoria al hilo, esta vez por 82 a 65 ante Sarmiento de Formosa, Tokio demostró que su juego fluye y que tiene las condiciones como para pelear en el extenso y difícil Torneo Federal de Básquet. Es cierto, se necesita mucho más que eso como para soñar con las instancias finales, pero este es un arranque prometedor y, tiempo al tiempo, Tokio podrá pasar del juego fluido a volar en la cancha.

Los dirigidos por Juan José Bidarra jugaron el viernes pasado uno de sus mejores partidos en los últimos años, con una intensidad defensiva encomiable y un ataque rápido tan contundente como eficaz bajo el aro. En definitiva, esas son las características del juego que propone su entrenador y que se logran plasmar en el campo gracias al tiempo de trabajo que ya tiene con este plantel, al que se le cambian algunas piezas, pero que mantiene una estructura de nombres desde hace varias temporadas.

Tokio ha logrado, a lo largo de estas seis fechas, consolidar una idea de juego. Que tiene como punto de partida la intensidad defensiva. Solo en el primer partido (el único que perdió hasta ahora) a Tokio le marcaron más de 70 puntos, en los otros siempre contuvo a la ofensiva rival para promediar 66 puntos recibidos por partido.

La intensidad defensiva arranca en la capacidad rebotera de Niolás Fulquet (tiene 14 rebotes de promedio) en la zona pintada, pero se traslada a todo el rectángulo. Los orientales muerden desde la salida contraria gracias a la rapidez de sus jugadores, y con ello le restan valiosos segundos a la ofensiva rival, que llega desgastada y sin resto para concretar. Para mantener esa actitud son clave los triunfos, claro está, pero también el convencimiento que baja desde el cuerpo técnico.

En factor negativo es la carencia de un recambio para el gladiador Fulquet. Cada vez que el técnico debe sentarlo en el banco para darle algo de descanso (Fulquet es el segundo jugador que más jugó, 201 minutos de 240 posibles), el equipo lo siente y, por lo general, termina perdiendo parciales. No queda otra alternativa que darle confianza a Nelson Peralta, pero está claro que allí hay un aspecto a trabajar.

La ofensiva oriental ha logrado 71 puntos de promedio por partido, con una particularidad: cuando más tantos logró (84), fue la noche en la que perdió el juego. Más allá de este detalle, Tokio tiene dos facetas ofensivas. En una se destaca y en la otra deberá mejorar.

Lo positivo es su rapidez. Esa capacidad para lograr transiciones entre defensa y ataque lo más veloces posibles. Tiene jugadores para hacerlo y frente a Sarmiento el esquema lució en toda su intensidad. Luciano Pozzer, el goleador de la noche (31 tantos) y del torneo para Tokio (115 tantos, casi 20 de promedio) corrió con precisión y aprovechó cada una de las oportunidades que tuvo, siempre bien acompañado por un muy buen jugador como Hillebrand, más los aportes de Martínez y Acosta.

El factor a mejorar tiene que ver con los porcentajes de eficacia, todavía bajos para los objetivos que tiene el equipo. Es cierto, por ahora le alcanza, pero habrá que elevarlos. Hoy Tokio redondea un 42 por ciento de eficacia general, con 28 por ciento en triples y 56 por ciento en libres. Claro, los triunfos ayudan.

El camino es largo en el Torneo Federal, pero Tokio ya comenzó a hacer ruido. Tiene un plantel corto al que no le sobra nada, pese a que todavía espera por el mejor Luciano Garrone, que debe ganar minutos hasta recuperar el ritmo de juego que lo ha convertido en un jugador destacado en temporadas anteriores.

El balance general es más que positivo, 5 de 6 en el torneo y tres de los triunfos obtenidos en la serie de visitante que hizo el oriental por el NOA. Tokio por ahora se ilusiona con un juego que fluye, ya llegará el tiempo de remontar vuelo.

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