Extorsión y traición en los fondos de coparticipación

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El tema de la coparticipación federal de ingresos es un elemento clave en la vida económica de las provincias. Por ende es, también, un punto central en la agenda de campaña de todos los candidatos a la hora de encarar un nuevo proceso electoral. Misiones no es la excepción en este caso y desde distintos partidos políticos se apunta contra el gobierno de la Renovación por su supuesta falta de energía para reclamar ante la Nación por los fondos que recibe la provincia. Como toda crítica, tiene una historia detrás y en este caso muy curiosa.

Dos de los espacios políticos más críticos en este sentido, son la Unión Cívica Radical y el neoliberal Ramón Puerta. Desde ambos sectores se enfatiza que el gobernador Maurice Closs es débil frente a la Nación y que no se planta ante la presidenta para reclamar lo que sería justo para Misiones. Lo que no dice ni la UCR ni Puerta es que el actual esquema de coparticipación federal de ingresos fue establecido por ellos mismos en los ’80 y ’90, y siempre en perjuicio de los intereses de nuestra provincia. ¿Cómo es esto?, pues veamos. 

La extorsión radical 

Para 1988 la economía argentina avanzaba hacia la hecatombe hiperinflacionaria. El gobierno de Raúl Alfonsín había perdido la brújula de la administración económica (entre otras brújulas extraviadas) y se aprestaba a hundir al país en una de sus peores crisis en la historia. Pero antes, vendría una maniobra legislativa que hoy sería repudiada a coro si la realizara el actual gobierno K.

El 7 de enero de 1988, con la mayoría de la población de vacaciones, el poder Legislativo sancionó la ley N° 23.548 del “Régimen Transitorio de Distribución”, también conocido como la coparticipación federal. Allí se estableció que el 42,34 por ciento de los fondos serían para la Nación y que un 54,66 por ciento se repartiría entre las provincias (art. 3°) en las proporciones que se estipularon en el artículo 4°.

Según este reparto, a Misiones le corresponde el 3,43 por ciento, ubicándose en el puesto 13, pese a que para entonces éramos la provincia número 11 en cantidad de población. ¿Por qué los dirigentes radicales de entonces, que eran mayoría en el Legislativo provincial, no se opusieron a esta injusticia?

¿Por qué la Legislatura provincial avaló este reparto tan injusto para Misiones? Muy simple, las provincias fueron extorsionadas por el gobierno de Alfonsín. O aprobaban este reparto o se quedaban sin coparticipación, así de simple y así de concreto. Y no se trató de una amenaza bajo cuerda o de un comentario lanzado al azar, la extorsión tuvo carácter legal en el artículo 16 de la ley 23.548, que estableció que: “El derecho a participar en el producido de los impuestos a que se refiere la presente Ley queda supeditado a la adhesión expresa de cada una de las provincias, la que será comunicada al Poder Ejecutivo Nacional por conducto del Ministerio del Interior y con conocimiento del Ministerio de Economía. 

Si transcurridos ciento ochenta (180) días a partir de la promulgación de la presente ley, alguna provincia no hubiera comunicado su adhesión, se considerará que la misma no ha adherido al régimen y los fondos que le hubieran correspondido -incluidos los que deberá reintegrar por dicho período y que le hubieran sido remitidos a cuenta de su adhesión-, serán distribuidos entre las provincias adheridas en forma proporcional a sus respectivos coeficientes de participación”.

Simple, aprobás la ley o te dejo sin recursos. Simple, pero muy poco federal y democrático. La Legislatura misionera, todavía con mayoría radical, se apresuró a adherir al nuevo régimen sin mayor protesta, una actitud que dista mucho de la que hoy le reclaman al actual gobierno. 

La traición neoliberal de Puerta 

El gobierno radical concluyó como todos los gobiernos radicales desde 1930, en forma caótica y prematura. Su caída significó el ascenso del neoliberalismo de la mano de Carlos Menem y Ramón Puerta. Mientras estos procedían al desguace del Estado nacional y provincial, el poder Legislativo modificó el régimen de coparticipación para beneficiar a la provincia más rica del país, la de Buenos Aires.

Para ello se sancionó la ley N° 24.073 que modificó el régimen impositivo en la Argentina. Entre otras cuestiones se estableció, en el artículo 40, un recorte del 13 por ciento en los fondos a repartir entre las provincias. La mayor tajada, el 10 por ciento, se destinaría al Fondo de Financiamiento de Programas Sociales en el Conurbano Bonaerense, recursos que manejaría en forma discrecional el electo gobernador de Buenos Aires, Eduardo Duhalde.

En la época, el neoliberal Ramón Puerta aceptó sin reclamos el recorte del 13 por ciento en los fondos de coparticipación que recibía Misiones. No protestó, no pataleó, no se encadenó a la Casa Rosada, no dejó de acompañar todas las medidas neoliberales del tándem Menen-Cavallo, no hizo nada de nada. Lo que se dice, una verdadera traición al pueblo de Misiones.

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