Usá FORRO. No es broma, es algo serio

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Fue solo una “broma de mal gusto”, afirmó la Secretaría de Educación Católica del obispado de Posadas. La “broma” la protagonizaron los alumnos de 4° año del Instituto Santa Catalina. Y el hecho de “mal gusto” fue la entrega de preservativos entre los alumnos de 5°, próximos a emprender su viaje de egresados. La consecuencia fue la sanción (primero) y el llamado de atención (después) de los implicados y sus padres.

Como cada vez que se habla de educación sexual (ES) y salud reproductiva (SR), la iglesia católica reaccionó con la mentalidad del Medioevo (tal la definición del ministro de educación Luis Jacobo, que comparto). En definitiva, la actitud del clero es algo lógica, la iglesia defiende su propia visión de mundo. El problema no sólo es esa visión, también el ámbito en el que pretende imponerse.

El obispado se defendió recurriendo a la autonomía educativa, obviando que está subvencionada por el Estado. Por lo tanto, el instituto tiene una autonomía limitada, que la obliga a impartir un mínimo de contenidos que son establecidos por los ministerios nacionales y provinciales, en donde la ES y la SR tienen carácter de ley de la Nación. O sea, las escuelas católicas reivindican su autonomía a la hora de educar, pero pretenden camuflarlo a la hora de facturar.

Y aquí lo sustancial, que tiene que ver con la visión de mundo que sostiene la iglesia. La ES y la SR no son una broma, son un problema muy serio y complejo en la sociedad actual. Es que luego de siglos de oscurantismo, recién en las últimas décadas la sexualidad y el placer sexual dejaron de ser un tabú y hoy las nuevas generaciones tienen la oportunidad de disfrutar de su sexualidad con libertad.

El problema, entonces, no es tanto que los pibes copulen, sino que carezcan de la información necesaria para evitar que el gozo se transforme en drama. Por lo tanto, no queda otra que celebrar la actitud de los chicos de entregar preservativos, porque evidencia que a su corta edad ya tienen plena conciencia de la importancia de utilizar un “forro” para evitar embarazos no deseados o el contagio de algunas enfermedades.

Está claro que los chicos tienen una visión de mundo mucho más actualizada que la iglesia, pero en el caso de la curia católica posadeña el incidente revela un dato preocupante. En Misiones el embarazo adolescente se redujo en la última década, pero todavía se ubica en el 22 por ciento, un nivel altísimo que obliga a toda la sociedad a afrontar el problema con responsabilidad y sin preconceptos.

El tema es que si la iglesia considera que en su visión de mundo la ES y la SR no son un problema ni merecen un abordaje serio, es porque quizás sea incapaz de ver el mundo real en el que le toca vivir en este siglo XXI. La ceguera de la visión clerical para ver el problema del embarazo adolescente ¿no se traduce en ceguera a la hora de ver otras realidades?


Por suerte, los chicos del Santa Catalina tienen una visión clara, porque usar forro, no es una broma, es algo serio.

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