Historias de una época de Argentina potencia

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La Argentina siempre fue una potencia, y si alguna vez no lo fue, no lo fue tanto por falta de potencialidades sino por administraciones que privilegiaron intereses distintos, a los del país. A lo largo de nuestra historia, pocas fueron las veces en que los gobiernos privilegiaron el desarrollo nacional, a la conveniencia de ciertas corporaciones rurales, empresariales o financieras.

Quizás la época de mayor desarrollo de las potencialidades argentinas haya sido el período de los dos primeros gobierno de Juan Perón, entre 1946 y 1955. En aquellos años, y en diversos rubros, la Argentina fue una verdadera potencia, ubicada a la vanguardia entre los principales países del mundo de la posguerra. Uno de esos rubros, fue el de la energía nuclear, en donde la Argentina integró un selecto grupo de menos de diez países en poseer dicha capacidad.

Todo había comenzado en 1948 con la llegada del científico alemán Ronald Richter, quien había prometido generar energía atómica en un laboratorio montado en la isla Huemel, ubicada en el lago Nahuel Huapi, en Río Negro. Luego de algunas pruebas fallidas, se descubrió que detrás del científico teutón, había un gran fraude.

El fracaso no frustró al gobierno de Perón, que decidió redoblar la apuesta por el desarrollo de una industria que sería clave en el futuro de la humanidad. El 31 de mayo de 1950, el presidente firmó el decreto N° 10.936 de creación de la Comisión Nacional de Energía Atómica, punto de partida para una actividad en donde aún hoy, la Argentina sigue siendo potencia.

En estos 61 años de trayectoria de la Argentina potencia, la Comisión de Energía Atómica puso en marcha cientos de proyectos, formó decenas de científicos y desarrolló para el país una moderna infraestructura nuclear.

Mientras las potencias se embarcaban en la carrera atómica que amenazaba al mundo, la Argentina utilizó su conocimiento científico para exclusivos fines pacíficos, como la medicina nuclear, la agropecuaria, la nanotecnología y, obviamente, la generación de recursos energéticos.

En este sentido, la Argentina fue el primer país de Latinoamérica en construir un reactor nuclear, Atucha I, que comenzó a funcionar en 1974 en la provincia de Buenos Aires. Ese mismo se inició la construcción de la central de Embalse, en Río Tercero, que se inauguró una década después.

A todo esto, ya estaba en marcha Atucha II, pero ella, al igual que tantos proyectos surgidos del genio nacional, cayó en el olvido de la ola neoliberal, que entregó todo, hasta nuestras potencialidades.

Tuvo que llegar otro gobierno nacional y popular, en este caso el de Néstor Kirchner, para rescatar aquel proyecto y hacerlo realidad. Hoy Atucha II está a meses de ser puesta en funcionamiento y ya se avanza en una nueva central para el país.

Hoy, como hace 63 años atrás, la Argentina es potencia nuclear, tal como lo soñara el presidente Juan Perón al firmar aquel decreto que hoy recordamos.

1 comentarios:

  1. Estimado Pablo Camogli, realmente cree Ud. que porque nuestro país cuente con una incipiente energía nuclear, la que en el mundo se la mira con recelo por sus posibles consecuencias se pueda pensar que Argentina es una Potencia?
    Cree Ud., como lo afirman nuestros gobernantes que todo está bien y sinembargo hacen cosas que demuestran todo lo contrario. La crisis energética no existe y tenemos que importar ingentes cantidades de gas, Tenemos que limitar nuestras exportaciones, nuestras reservas se pulverizan, muchos hermanos argentinos viven de una vil dádiva que les otorga el gobierno de turno.
    El INDEC nos oculta la realidad transgrediendo las estadísticas.
    Cuales son los indicios de una Argentina Potencia, quisiera creer en eso, pero objetivamente. Si lo que exlpreso no es real, me gustaría que Ud. me explique cual es mi error?
    Muchas gracias.

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