El autoritarismo al poder o el inicio del Estado genocida

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La historia oficial lo presenta como el inicio de la institucionalización del país, como si a partir de ese día hubiera nacido nuestra Nación Argentina. Así, para los que escribieron la historia de este país, un 12 de abril se inició la etapa fundacional de la Argentina. Aquel día de 1862, Bartolomé Mitre se transformó en el “Encargado del Ejecutivo Nacional”, una especie de presidente de la Nación. Aquel día, comenzaba una delas historias más tristes y sangrientas de nuestro pasado.

Mitre venía de vencer a Justo José de Urquiza en la batalla de Pavón, que decretó el triunfo definitivo del liberalismo porteño por sobre el federalismo del interior. En aquella batalla, un cansino Urquiza se replegó sin ofrecer resistencia y entregó, con ello, el proyecto de país que se venía gestando desde la batalla de Caseros en 1852.

Entre el 12 de abril y el 12 de octubre, en que Mitre asumió en forma oficial la presidencia de la Nación, el nuevo mandatario tuvo la oportunidad de comenzar a desplegar el aparato represivo que caracterizaría a su gobierno. El mitrismo en el poder se caracterizó por un fuerte autoritarismo y una visión de la sociedad que lo llevó a plantear el genocidio de los opositores políticos, a los que se relacionaba con el gauchaje del interior.

El balance que se puede hacer sobre la presidencia de Mitre, es contundente. En los seis años y medio que duró su mandato, se produjeron 37 combates en el marco de la guerra civil y murieron unos 4.000 argentinos. Todo el oeste del país vivió en estado de guerra permanente, siempre bajo el liderazgo de dos caudillos de antología: El Chacho Peñaloza y Felipe Varela.

Para dirigir la lucha, Mitre designó a Domingo Sarmiento, quién fue el encargado de diseñar el plan represivo que se impuso sobre el interior. Sarmiento fue en extremo eficaz. Durante sus operaciones, se sucedieron los asesinatos de los opositores, el incendio sistemático de los pueblos y la destrucción de las economías regionales. En este sentido, poca originalidad tienen asesinos como Videla o Massera, ya que los primeros genocidas de este país fueron Bartolomé Mitre y Domingo Faustino Sarmiento.

Luego de la batalla de Las Playas, en donde el ejército mitrista derrotó al Chacho, se instaló un campamento de tortura en donde se aplicaron todo tipo de tormentos. Tormentos que, por cierto, se repitieron como moneda corriente durante las represiones al interior.

En verdad, la presidencia de Mitre fue una calamidad para el país. No sólo fue el responsable de la fratricida guerra del Paraguay, en donde se destruyó al país más desarrollado e igualitario de América, sino que, además, fue el responsable de multiplicar por tres la deuda externa del país.

Mitre fue un ser repudiado por muchos de sus contemporáneos, en especial por aquellos que soñaron con una Argentina integrada, como José Hernández, el autor del Martín Fierro que luchó contra el mitrismo y que definió a Mitre como un “cometa de sangre” y una “especie de bolilla negra en una lotería fúnebre”.

1 comentarios:

  1. Excelente nota! Mitre dejó un diario y escribió las biografías de San Martin y Belgrano a su manera, para dejar a la posteridad de la patria una historia a su medida. "Si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia"

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