¿Qué habrán hecho algunos pobres sures para merecer ciertos nortes?

.

Diminuto, pequeño, ínfimo, casi microscópico, así de reducido era el cuerpo de un gigante de la palabra. Porque para este gigante de la palabra, el tiempo nunca pasó, ella, quedó como detenida en el tiempo de su inocente niñez. Y desde allí, desde aquella pequeñez de niña, continuó replicando sus palabras como si la sociedad nunca hubiera evolucionado.

Ese gigante de la palabra, con cuerpo diminuto, se llamó Mafalda, la más extraordinaria y trascendental tira humorística de la historia gráfica argentina. Es que Mafalda, con su pequeñez, analizó al mundo con los ojos de un niño y la voz de un sabio. Así, lo pudimos ver y leer, hablándole a una radio o explicándole a su hermano menor los porqués del capitalismo y sus secuelas de pobreza y desolación. Allí, como una imagen que vemos sin ver, la vemos a ella, a Mafalda, mirando un globo terráqueo para lanzar una de sus tantas franses: ¿Qué habrán hecho algunos pobres sures para merecer ciertos nortes?

Así, de esa forma tan simple y contundente, Mafalda definía al mundo, a su entorno, a su familia y a su elemento más odiado: la sopa.

Mafalda, dice su creador, el humorista mendocino Joaquín Lavado, alias Quino, nació un 15 de marzo, de 1962. Hija mayor de una familia tipo de los 60 de Buenos Aires, Mafalda fue esa rara mezcla entre irónica y épica que caracteriza a los porteños. Pero Mafalda fue mucho más que eso.

Su nombre se originó en un personaje de novela del escritor David Viñas, y su primera aparición pública fue en las páginas de Primera Plana, en septiembre de 1962. Con la rapidez de los genios, Mafalda, se convirtió en una viñeta de culto en la Argentina de los 60. Luego pasó al diario El Mundo y terminó su ciclo, el 25 de junio de 1973, en plena época de la Primavera Camporista, desde las páginas de Siete Días Ilustrado.

Pero allí no terminó Mafalda, porque su grandeza recién comenzaba. Su imagen se transformó en ícono cultural y sus tiras se tradujeron a nueve lenguas. Sus descripciones de la realidad, que cualquiera podría vincular con un porteñismo extremo, fueron entendidas en numerosas y diversas lenguas, hasta en chino.

Junto a ella, a Mafalda, también estuvieron Manolito, Felipe, Susanita, Guille, su hermano y Libertad, que apareció en 1970 como un claro mensaje contra una dictadura que ye llevaba 4 años en el poder y 15 de prohibiciones contra las mayorías.

Mafalda, fue una niña típica de ciudad. Con su cuerpo diminuto, ínfimo, fue capaz de decir palabras gigantes, inmensas, como la tierra, o como ese globo terráqueo, ante el cual ella dijo: ¿Qué habrán hecho algunos pobres sures para merecer ciertos nortes?   

2 comentarios:

  1. Que le respònderian a la pregunta que se hace mafalda?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que desde hace tiempo los países del sur en su mayoría han sufrido abusos de sus respectivos hermanos del norte

      Eliminar