Los 110 años de la gloriosa Academia

.

Los clubes de fútbol en la Argentina son mucho más que una simple expresión deportiva, en muchos casos, son el reflejo de instantes específicos de nuestra sociedad, una marca identitaria de la cultura nacional. Hoy, 25 de marzo, se cumplen 110 años de fundación de una las más importantes entidades del fútbol en el país, el Racing Club, la Gloriosa Academia.

Cuenta la leyenda que luego de una frustrada experiencia entre el Football Club Barracas al Sud y el Colorados Unidos del Sud, surgió, aquel 25 de marzo de 1903, el Racing Club, la primera institución integrada, en su mayoría, por criollos en el marco de un fútbol dominado por los descendientes ingleses. Para marcar esa pertenencia, en 1910, al cumplirse el centenario de la Revolución de Mayo, adoptó los colores celesta y blanco que lo han caracterizado desde entonces.

Asentado en la populosa y obrera Barracas al Sud, actual ciudad de Avellaneda, Racing se transformará en el primero de los grandes del fútbol nacional. En la era amateur marcó una época, en especial en la década de 1910, cuando obtuvo siete títulos consecutivos, varios de ellos en forma invicta y uno, el de 1919, con victorias en todos los partidos. Su dominio fue tan claro, que allí mismo nació el apodo de La Academia del Fútbol Nacional.

Con la llegada del profesionalismo en 1930, Racing alternará buenos y malos campeonatos, pero sin lograr repetir los títulos de la era anterior. Recién en 1949 obtendrá el tan ansiado título de campeón, con lo que abrió paso a un tricampeonato que se mantuvo inédito por décadas en el fútbol nacional. Fueron épocas de gran esplendor para la institución, que rozó los 40.000 socios y que inauguró un magnífico estadio el 3 de septiembre de 1950 en Avellaneda, a escasas cuadras de la cancha de su tradicional rival, Independiente.

En pleno dominio de “la máquina” de River, la Academia le arrebató el título de 1958, para repetir en 1961, con una delantera histórica que integraron Corbatta, Pizzuti, Sosa, Belén y Mansilla.

En 1966 y 1967 la institución blanquiceleste viviría sus mayores momentos de gloria, con la aparición del “equipo de José”, en referencia al entrenador José Pizzuti. En esos años, la Academia obtendría la triple corona, al consagrarse campeón argentino (66) y obtener la copa Libertadores y la Intercontinental (67). Racing se constituyó, de esa forma, en el primer equipo argentino en consagrarse campeón del mundo de clubes, al derrotar en tercer partido al Celtic de Escocia, con un recordado gol del Chango Cárdenas. En aquel equipo deslumbraron el arquero Cejas, los marcadores centrales Perfumo y Basile, además de Martín y Maschio.

En forma casi inexplicable luego de haber alcanzado la gloria máxima, Racing entró en una etapa de desamparo deportivo y falencias dirigenciales que lo mantuvieron por 35 años sin la obtención de un título local (más allá de la Supercopa de 1988). La debacle lo llevó, inclusive, a jugar dos años en la B Metropolitana y a que un juez declarara la quiebra de la institución (1999). Pero Racing siguió y sigue allí, vivo en el corazón y la pasión de su gente, la gente, de la Gloriosa Academia Racing Club.

0 comentarios:

Publicar un comentario