El rey del chamamé, de Misiones para el mundo

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Dueño de un estilo que trascendió la provincia de Misiones y que sirvió para extender el chamamé a toda la región, fueron su talento, su carisma, pero por sobre todas las cosas, los sonidos de su bandoneón, los que hicieron de Salvador “Chaloy” Jara “El rey del chamamé”.

Chaloy nació el 1° de marzo de 1931 en lo que por entonces era una pequeña ciudad de Posadas, pese a lo cual ya era portadora de un interesante entramado cultural, que se iba gestando al ritmo incesante de los movimientos migratorios que traían y llevaban gente desde y hacia Misiones.

Su barrio de la infancia fue Villa Sarita y su escuela, la histórica 220, que unificaba a los chicos de Sarita con los más humildes del Brete. En aquel contexto y en aquellos tiempos fue que Chaloy se acercó a la música, primero a través de la guitarra y luego utilizando el bandoneón que le habían comprado a su hermano mayor, instrumento que caía en sus manos ni bien éste salía de la casa.

Junto a sus hermanos Presentado, Mario y Raúl conformó el grupo “Los Posadeños”, para brindar las presentaciones iniciales de lo que sería una extensa y exitosa carrera artística. De la mano de otros maestros, como Gregorio Martínez Riera y Ricardo Ojeda, se fue perfeccionando para dar el salto hacia Buenos Aires a fines de la década de 1940. En la capital y en medio de la gran transformación social y económica provocada por el peronismo en el poder, Chaloy se vincularía con los escenarios artísticos de la música folklórica argentina.

En la década de 1950, Salvador Jara se consolidó en Misiones como un músico de importancia, pese a que alcanzaría un notable reconocimiento en Brasil. Primero en Santo Ángelo, lugar en el que se afincó un tiempo, y luego en Porto Alegre, la capital de Rio Grande do Sul. Allí su música y su estilo fueron muy bien acogidos y tocó junto a numerosos artistas locales. Fue quizás en Brasil en donde Chaloy recibió los mayores galardones y premios, como el homenaje que le hicieron en el 2005 en el "Encontro Chamamecero de Sao Luiz Gonzaga”. Tamaño reconocimiento ha transformado a Chaloy en un hacedor de la integración cultural entre los pueblos fronterizos de Misiones y Rio Grande do Sul, Sanata Catarina y Paraná.

Luego de años de éxitos y con varios discos grabados en Brasil, Chaloy regresó a su Posadas natal a comienzos de 1990. Aquí se incorporó a la Banda de Música Municipal, una de las más antiguas de todo el país. Con su impronta y su amor por lo autóctono, Chaloy se convirtió en un símbolo de la Banda Municipal.

Si bien en Misiones recibió varios galardones, como el premio Arandú y el Mensú de Oro, el mayor reconocimiento se lo brindaron sus colegas músicos, quiénes le han profesado una admiración cargada de cariño y gratitud. El 10 de octubre de 2011, luego de una larga enfermedad, murió Salvador “Chaloy” Jara, El Rey del Chamamé, uno de los baluartes de la música popular misionera. El sonido inolvidable de su bandoneón, lo evocaremos por siempre, en especial cada vez que el llamado de una orquesta nos convoque a bailar y levantar tierra al ritmo chamamecero.

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